domingo, 29 de mayo de 2011

Suiza, ese enorme desconocido

Si. Suiza. No Suecia. En Suiza hay suizos, no suecos. Y aunque no tiene mar, Suiza es una isla en mitad de Europa. Una isla rodeada de montañas en donde conviven multitud de culturas y lenguas. Todo ello con un denominador común: los Alpes. Esto es muy recurrente. Cuando no entiendes algo, la explicación favorita de mi Erasmus-majetón es “es que es la cultura de los Alpes”. Cualquier cosa que se sale de la lógica española es…. La cultura de los Alpes… pues vale. Esto, traducido a nuestro castellanico sería “por mis coj…”. Pero es que estos suizos son muy educados.

Vamos a empezar rompiendo mitos. Suiza no tiene tres cantones….. son ciento y la madre…. No hay cantón alemán… ni francés, ni italiano… Nein.  Cada cantón tiene su peculiaridad, su cultura gastronomía, su idioma y sus leyes especiales (esto se merece varios post aparte).

Nuestro Cid Campeador español aquí es Guillermo Tell y sí, llevaba mallas verdes y caminaba por los Alpes descalzo, sin el último modelo de zapatillas “tacospardos.com”. En las Jornadas Medievales, que tan de moda están en España, aquí  no falta el Guillermo de turno disparando una flecha contra un niño acojonadillo con manzana en la cabeza….. Tiene su punto.


Aquí hay mucho más que queso, pan, mantequilla (para disgusto de mis posaderas) y bancos y relojes. Está la fábrica de Nesspreso! Lo que implica que nuestro amigo George está muy presente en las vitrinas del país para alegría de muchas. También hay un vino excelente y fruta autóctona riquísima. El gazpacho más rico que he hecho, ha sido aquí. (Thermomix forever!).

Los suizos autóctonos son educados, amables, listos y a veces, un pelin intransigentes. Aunque yo creo que esto ultimo es por la lengua, que no suena muy amorosa que digamos. De sosos tienen lo que yo de rusa….  El suizo llega, saluda, respeta los espacios, pregunta educadamente, coge una copa, sigue observando…. Hasta que llega la española, le rasca un poquitin, y zas, se lanza al centro de la pista a lo John Travolta. No falla. Y además tiene la habilidad de no tirar la copa y tirar el cigarro al cenicero. Increíble. Yo creo que se lo enseñan en el colegio. No os podéis imaginar la de cosas prácticas que aprenden en el colegio. Para muestra, un botón: limpiar bien el fregadero de la cocina porque el lavabo tiene que quedar sin gotas dentro…. Bizca me quedé.

En definitiva, Suiza es un pequeño país que no tiene más de tres horas y media en coche de punta a punta pero que encierra mucho en su interior. Y que lo iremos descubriendo poco a poco.

2 comentarios:

  1. maravillosa descripción de la cruda realidad. Viva el Mar menor!

    ResponderEliminar